22 de abril, día de remembranzas sacerdotales (por Amadeo Alonso)

Así se titulaba una intervención en una velada allá por los años 60. Don Santiago Ibáñez era el encargado de hacer ese recuerdo…

Remembranzas son también los pensamientos que se me agolpan, al revisar in ictu oculi, estos 44 años pasados.

Ante todo, el primer pensamiento es un gracias muy sincero comunicado a todos los compañeros y amigos que han leído la noticia de nuestra ordenación. ¡Nuestro grupo, unido, cohesionado, sincero, sereno, respetuoso, merece la pena!

Recuerdo algún detalle del día de la ordenación: 22 de abril de 1973.

La procesión iba por dentro, la gracia se abría paso: sacerdos in aeternum.

Mi padre, tras la ceremonia, me puso la mano en el hombro y simplemente dijo: ¡Bien, bien!

Muy emocionante la imposición de la medalla a mi madre: mater sacerdotis! La llevó siempre en cualquier celebración y la acompaña.

Toda mi familia se agolpó en torno a mí. Sabían, intuían que algo importante estaba ocurriendo y se adhirieron.

Dos detalles me han acompañado desde ese día, dos sencillas frases que han quedado un poco como lema a través de estos años:

  • Un compañero, muy amigo, actual padre feliz de familia, me comentó una frase de Rabindranat Tagore que a él le había impresionado. «El sol al ocultarse preguntó: ¿Hay alguien que pueda sustituirme? – Se hará lo que se pueda, dijo la lámpara de barro
  • Y el otro detalle me lo ofreció el párroco de la parroquia de Salamanca de Sancti Spiritus. Hacía poco que se había muerto su tío, también sacerdote. Me entregó la estampa que habían hecho como recuerdo. En la estampa había esta frase: «Al final del camino me dirán: ¿Has amado? Y yo no diré nada, mostraré mis manos vacías y mi corazón lleno de nombres.» Más adelante me enteré que esa frase, al menos en su sentido más fundamental, era atribuida a Pedro Casaldáliga. Me parece, de todos modos, una frase interesante, un buen lema sacerdotal.

Ángel, gracias por esta invitación a comunicar algún detalle de tiempos pasados. Te aseguro que mis manos están vacías, sirven sobre todo para estrechar los lazos de la amistad tan profunda que nos une. Pero, ¿sabes? En mi corazón están vuestros nombres in aeternum!

L D V M

Amadeo Alonso

PS: Me vas a permitir que te envíe esta canción que me resulta particularmente sugerente. Quizá la conozca todo el mundo, pero a mí, personalmente, me resulta muy interesante. Es: Dime cómo ser pan, de  SALOMÉ ARRICIBITA (pamplonica, madre de familia, médico de cuidados paliativos, musicoterapeuta, forma parte del grupo Fe Adulta).

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NOTA DEL ADMINISTRADOR

En la misma fecha (22 de abril de 1973), también fueron ordenados Sacerdotes los compañeros de curso y amigos salesianos Mariano G. Yagüe y Jesús Sáez.

El año anterior, en 1972, según la información que me ha llegado, fueron ordenados Sacerdotes otros compañeros de curso y amigos salesianos: Álvaro Ginel, José Antonio Zazo y Juan José Bartolomé. Desconozco si falta alguno más

 

¡Enhorabuena a todos los Misacantanos en el XLIV Aniversario de la Ordenación Sacerdotal!

Que María Auxiliadora y Don Bosco les sigan ayudando a desempeñar bien su ministerio sacerdotal en beneficio de sus feligreses, especialmente de los jóvenes.

Angelillo

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