Fallecimiento de José Sanz Bayón, sacerdote salesiano.

Con tristeza, os copio el comunicado del Vicario Inspectorial sobre el reciente FALLECIMIENTO DE D. JOSÉ SANZ BAYÓN, sacerdote salesiano, en la Residencia Rinaldi de Arévalo.

Muchos lo tuvimos como profesor en el Estudiantado Filosófico Salesiano de Guadalajara.

Descanse en paz. Que María Auxiliadora y Don Bosco hayan intercedido por su alma como premio a su vida dedicada a la Congregación Salesiana.

Tengámosle presente en nuestras oraciones.

Angelillo

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A LA ATENCIÓN DE TODA LA FAMILIA SALESIANA

Os comunicamos con tristeza, pero con esperanza cristiana, el fallecimiento de nuestro querido salesiano sacerdote D. José Sanz Bayón, en la mañana de hoy 9 de junio. Estaba desde hacía dos años en la Casa de Salud de Arévalo. En los últimos meses, su debilidad era extrema, pasando gran parte del día encamado. Se ha ido apagando poco a poco como una vela que se consume, y ha muerto cumplidos los 92 años.

Tendremos ocasión de despedirle mañana 10 de junio a las seis de la tarde en nuestra casa de Arévalo. Os adjunto la esquela. Pedimos por su eterno descanso, y la recompensa del cielo para quien tanto trabajó como educador de tantas generaciones, y siempre sacerdote salesiano.

Un abrazo fraterno:

 

SAMUEL SEGURA VALERO

VICARIO INSPECTORIAL
Inspectoría Salesiana ‘Santiago el Mayor’

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2 pensamientos en “Fallecimiento de José Sanz Bayón, sacerdote salesiano.

  1. Estudié en Guadalajara en los años 1958, 1959 y 1960. Don José fue nuestro profesor de matemáticas. El me abrió la puerta a la reflexión matemática personal. Era un placer ir abriendo solo los cajones donde se encontraba el sentido de las ecuaciones, derivadas y tantas otros hermetismos matemáticos que dejaron de serlo gracias a Don José :”Hoy voy a explicaros esta cuestión y estotra cuestión”, solía así introducir un nuevo capítulo dando un movimiento nervioso a su pierna, a fuerza de repetido, familiar, atándose el guardapolvo negro que ya tenía atado, y con una tiza en el aire que invitaba a quitársela, en un juego de confianza, simpatía y…sin duda mucho cariño. Una vez no pude reprimirme y se la quité, “Pero qué hace usted Aracil Goñi” ?, me lanzaba sin gritos Don José. Siempre fui muy “ligero”, como se llamaba entonces a los estudiantes poco “pesados”. Pero a Don José eso le encantaba: él nos provocaba afectuosamente y con un humor muy personal, y encontraba el eco cariñoso, admirativo en sus alumnos.
    Qué gran recuerdo, qué enorme pedagogo, qué entereza de hombre, salesiano y sacerdote. A él va mi pensamiento conmovido.
    José Antonio Aracil Goñi
    París

  2. Muchas gracias, José Antonio, por contactar con nuestro blog y, sobre todo, por tu recuerdo cariñoso, conmovido y elogioso de D. José Sanz Bayón, sacerdote salesino, a quien también yo, siendo interno, tuve como profesor y disfruté de sus enseñanzas en el Estudiantado Filosófico Salesiano de Guadalajara.
    ¡Descanse en paz, habiendo recibido el premio a una larga vida dedicada a la enseñanza de los jóvenes y a la vida sacerdotal salesiana!
    Angelillo

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