Carta de D. Juan Antonio Romo y mensaje de D. Miguel Herrero después del Encuentro en Salamanca

Madrid, Estrecho, 18 junio 2017

Queridos amigos:

Las despedidas en grupos numerosos siempre son “imperfectas”, quiero decir, que, por las prisas de unos, las ganas de retener de otros y el despiste de muchos,  de algunos te despides tres veces y de otros ninguna. Por eso pido disculpas si a alguno no pude darle el abrazo de rigor.

Pido disculpas también por no haber expresado con mayor relieve el agradecimiento a los organizadores del encuentro. En principio yo quise acudir, a pesar de algunas dificultades, porque me ilusionaba unirme con vosotros al homenaje que se quería dar a Don Miguel Herrero. Por eso mis intervenciones hubieran estado fuera de lugar. Aunque luego vi que me implicabais a mí en diversos momentos del agasajo, que yo agradecí, quise mantenerme al lado de vosotros, no delante ni enfrente, porque Don Miguel debía ser, con toda justicia, el centro de nuestra reunión. Don Miguel es mi gran amigo. Lo somos desde hace 75 años. Me sentía feliz percibiendo la estima y gratitud que le manifestabais. Yo gozaba tanto con lo que él decía como con lo que él mismo os decía. Por supuesto, me sorprendió que me entregaseis también a mí la placa-homenaje. Visteis que os lo agradecí con dos únicas y titubeantes palabras.

Es obligado ahora expresaros mi agradecimiento a todos y a cada uno por los gestos, palabras, confidencias, recuerdos que fui recibiendo a lo largo de la jornada. En particular tengo que poner de relieve “el trabajo de bolillos” de nuestro coordinador, alma del grupo, Angelillo, incansable, paciente y escrupuloso comunicador, que con meses de anticipación lanza ideas, solicita adhesiones, puntualiza y concreta el plan. La coronación de su esfuerzo, en esta ocasión, fue su acertada y exhaustiva intervención en la sobremesa. Que el Señor le dé salud para que continúe llevando el timón con tanto acierto.

Y ¿qué decir de y a Timoteo? Su tarea fue condición “sine que non” de nuestro encuentro. Todo programado, milimetrado, concordado, tanto el recibimiento de los grupos a la entrada de Salamanca, como la atención a cada uno, solución de contrariedades o improvisaciones, reserva de restaurante, por no hablar de lo que ya es cualidad reconocida: su tarea de inmortalizar las imágenes en las fotos. A su profesión de maestro-educador ha añadido la de eminente “Técnico de imagen”. Se lo están rifando las diversas televisiones españolas. ¡Gracias, Timoteo! Que disfrutes y hagas disfrutar a los demás con tan valioso arte.

Por medio de Don Miguel, manifestamos también nuestro reconocimiento a la Comunidad de Pizarrales por su amable acogida. Baste señalar el gesto del Director, Don Antonio González, llevando sillas al presbiterio. Lo mismo decimos a los salesianos que pudieron acercarse a recibirnos y despedirnos.

A José Pedro de Frutos, de profesión exbanquero, no hay más remedio que agradecerle su papel de “recaudador”. Han aumentado las finanzas del grupo. Y tuve el honor de ir y volver, en compañía de Mariano Yagüe, en su flamante y comodísimo “Jaguar”(¡!).

Como cierre de esta nota, rubrico el mensaje que nos dejó Don Miguel en la homilía y en la comida: “Amad sinceramente, confiad filialmente, invocad confiadamente a María Auxiliadora”. Comprobareis la eficacia de su poder de intercesión, superareis pruebas difíciles y dolorosas que os proporcionarán paz interior y unión de la familia, y sentiréis que Ella os garantiza un puesto en el Paraíso. Era la convicción de Don Bosco que nosotros os trasmitimos.

El encuentro nos ha dejado un estupendo sabor de boca. Espero que los que lo han vivido por primera vez hayan sentido las ganas de que se repita en más ocasiones. No se trata de anclarse en un pasado más o menos placentero, sino en libar lo mejor de aquellas vivencias y acopiar energías para afrontar con paz el futuro.

Perdonadme el tostonazo. Los viejos somos inaguantables.

Un fuerte abrazo a cada uno y mi sacerdotal bendición a todos vuestros familiares, especialmente a los enfermos y más necesitados.  Al mismo tiempo os pido una oracioncita por mí.

Juan Antonio Romo, sdb

===================================

Salamanca, 22 de junio de 2017

Mi querido Angelillo:

¡Qué día tan entrañable nos organizasteis para que lo disfrutáramos todos! Gracias, gracias, gracias a todos. Que el Señor y María Auxiliadora sigan acompañándonos siempre.

Un fuerte abrazo.

Miguel Herrero

Anuncios